Deportes en el Antiguo Egipto: Lucha, Tiro con Arco y Juegos
La lucha fue el deporte mejor documentado del antiguo Egipto. En Beni Hassan, una necrópolis del Reino Medio situada a unos 20 kilómetros al sur de Minya, los muros de las tumbas datados hacia el 2000 a. C. muestran cientos de luchadores emparejados en llaves, proyecciones y secuencias pintadas en registros que casi parecen diagramas instructivos. Ninguna otra civilización antigua dejó un nivel de detalle técnico similar sobre un solo deporte.
El tiro con arco tenía un valor tanto militar como real. Los faraones usaban la caza y el tiro al blanco para demostrar su forma física y el favor divino. Amenhotep II, que gobernó durante la Dinastía XVIII, hizo grabar en su Estela de la Esfinge, cerca de Guiza, que había atravesado un blanco de cobre con una flecha mientras conducía un carro a toda velocidad, una afirmación pensada para reforzar su imagen de gobernante atlético más que un dato deportivo neutral.
El remo y el manejo de embarcaciones eran esenciales en una civilización construida a lo largo de un único río. Las carreras de barcas aparecen en relieves de templos y tumbas, a veces vinculadas a festividades religiosas como las dedicadas al dios Sobek, donde la competición de remo formaba parte de la propia celebración y no era solo un pasatiempo.
Los juegos de pelota, hechas de lino o cuero rellenas de paja, aparecen en escenas tumbales y se han hallado en enterramientos infantiles, sobre todo en yacimientos del Reino Medio. Algunas escenas muestran a jugadores atrapando la pelota mientras son transportados sobre la espalda de otro, lo que sugiere un juego más acrobático que una competición formal.
La caza y la captura de aves en los pantanos, practicadas con palos arrojadizos y ampliamente representadas en tumbas tebanas como la de Nebamón, funcionaban más como una actividad de ocio para la élite que como un deporte propiamente dicho. La lucha con palos, el tira y afloja y ejercicios gimnásticos como el salto de altura también aparecen en los relieves funerarios, sobre todo en Beni Hassan y Saqqara.
Las carreras de carros se desarrollaron más tarde que el resto de los deportes, ganando importancia tras la introducción del caballo durante el Segundo Período Intermedio. En el Reino Nuevo, conducir un carro estaba estrechamente ligado a la identidad real y militar más que a una práctica deportiva ocasional.
Quienes deseen ver esta historia de cerca aún pueden visitar las pinturas tumbales de Beni Hassan y los relieves de Saqqara; ambos sitios se incluyen a menudo en los itinerarios privados por Egipto de Aten Tours, pensados para viajeros interesados en yacimientos arqueológicos menos visitados.