Kefrén (Jafra): biografía del faraón de la segunda pirámide de Guiza
¿Quién fue Jafra? Jafra fue un faraón de la IV dinastía egipcia, que reinó en el siglo veintiséis antes de nuestra era durante unos veinticinco años, según las fuentes conservadas. Era hijo de Keops, constructor de la Gran Pirámide, y probablemente sucedió a su hermano Redjedef, aunque el orden exacto de sucesión sigue siendo objeto de debate entre los egiptólogos. Los historiadores griegos transcribieron su nombre como Kefrén, versión que perduró en la tradición occidental, mientras que las fuentes egipcias lo llaman Jafra, que significa aparece como Ra.
Familia y ascenso al trono Jafra pertenecía a la familia real que dominó la IV dinastía, un periodo considerado el apogeo de la construcción de pirámides en Egipto. Su padre Keops mandó construir la Gran Pirámide de Guiza, mientras que su madre pudo haber sido la reina Meritites I, aunque esta identificación sigue sin confirmarse. Jafra tuvo varias esposas, entre ellas Meresankh III y Jamerernebty I, y numerosos hijos que marcarían la corte real en generaciones posteriores, entre ellos Micerino, que lo sucedió y completó la tercera pirámide de Guiza.
La pirámide de Jafra en Guiza Jafra mandó construir la segunda pirámide más grande de la meseta de Guiza, un monumento que parece más alto que el de su padre solo porque se asienta sobre un terreno más elevado. Parte del revestimiento original de caliza blanca aún cubre la cima, ofreciendo una imagen poco común de cómo lucían las pirámides recién terminadas y completamente revestidas. El complejo incluía un templo del valle, un templo funerario y una calzada que los conectaba, una disposición que se convirtió en modelo para los complejos piramidales reales construidos después.
La Gran Esfinge y el legado de Jafra Muchos egiptólogos atribuyen la Gran Esfinge al reinado de Jafra, debido a su ubicación dentro del complejo piramidal del soberano y a similitudes estilísticas con estatuas halladas cerca, aunque esta atribución no es aceptada de forma unánime y sigue siendo estudiada. La Esfinge, tallada en un único bloque de caliza con cuerpo de león y un rostro que muchos investigadores creen que representa a un faraón, se encuentra justo frente al templo del valle de Jafra. Su verdadero propósito, ya sea puramente religioso, símbolo del poder real o vinculado al culto solar, sigue siendo objeto de investigación entre arqueólogos e historiadores.
Estatuas y legado artístico Las excavaciones en el templo del valle de Jafra sacaron a la luz varias estatuas del soberano, entre ellas la conocida estatua de diorita que hoy se conserva en el Museo Egipcio de El Cairo, que lo representa sentado con el dios halcón Horus protegiendo su cabeza. Estas obras se consideran entre los mejores ejemplos de escultura real del Imperio Antiguo, que combinan precisión técnica con un estilo formal e idealizado pensado para transmitir estabilidad y autoridad divina más que un parecido individual.
Muerte y lo que queda hoy Jafra murió tras un reinado que probablemente duró unos veinticinco años, dejando un complejo piramidal que aún domina la meseta de Guiza junto a los de su padre y su hijo. Quienes visitan hoy el lugar pueden recorrer los restos de su templo del valle, contemplar la Gran Esfinge asociada a su nombre y ver una pirámide relativamente intacta en comparación con muchos otros monumentos del Imperio Antiguo. Los viajeros que deseen un recorrido guiado por esta parte de Guiza, con explicaciones sobre cómo se relacionan los monumentos de Jafra con el resto de la meseta, pueden encontrarlo en el tour privado de las pirámides de Guiza de Aten Tours.